Viejas verdades
La Odisea es el relato de cómo Ulises regresó de Troya a su patria, Ítaca.
Se vio forzado a engañar a un cíclope gigante, a huir de una terrible y semidivina mujer que devoró a varios de sus marinos, a desoír el canto dulce y mortal de las sirenas, a esquivar a los monstruos de la tierra y a las furias del mar. Y ni siquiera en Ítaca estuvo, al llegar, tranquilo: varios hombres deseaban a su esposa, la fiel Penélope, y sus riquezas.
Pero la aventura de su retorno es una de las más grandes jamás contadas. Dice el gran poeta griego Kavafis: cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca, ruega que el camino sea largo.
Porque sólo cuando el camino es largo y arduo, la aventura es memorable.
La vida seria muy fome si las cosas fuesen perfectas, o quizá eso nos queremos hacer creer pa poder mandarnos todas los guatazos, pero en fin las cosas son como son y entre mas arduo es el camino más sentimos que la vida si vale la pena vivirla.
Se vio forzado a engañar a un cíclope gigante, a huir de una terrible y semidivina mujer que devoró a varios de sus marinos, a desoír el canto dulce y mortal de las sirenas, a esquivar a los monstruos de la tierra y a las furias del mar. Y ni siquiera en Ítaca estuvo, al llegar, tranquilo: varios hombres deseaban a su esposa, la fiel Penélope, y sus riquezas.
Pero la aventura de su retorno es una de las más grandes jamás contadas. Dice el gran poeta griego Kavafis: cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca, ruega que el camino sea largo.
Porque sólo cuando el camino es largo y arduo, la aventura es memorable.
La vida seria muy fome si las cosas fuesen perfectas, o quizá eso nos queremos hacer creer pa poder mandarnos todas los guatazos, pero en fin las cosas son como son y entre mas arduo es el camino más sentimos que la vida si vale la pena vivirla.
